Mi día a día se basa en despertarme a las 7:30, vestirme, desayunar lo mínimo e irme para el colegio. Ir al colegio es lo puto peor del mundo y no es porque tenga que estudiar, soportar a los profesores 6 horas, ni mucho menos. Es por la gente de allí, es horrible. Subo las escaleras medio dormida y la gente me mira, sí me mira, no sé por qué, la verdad. Llego a la esquina del pasillo donde están siempre mis amigas y allí me quedo hasta las 8:00, escuchando sus ralladas por los tíos, sus peleas con no sé quien, y así, en general, cotilleos. Luego entro a clase, me miran, me miran y me miran, y mi frase de siempre es, "¿Qué coño estás mirando?". Me siento en mi mesa, en la esquina, a última fila, detrás de Enrique, y allí pués me paso las horas y las horas en mi mundo, pensando en lo perfecto que sería todo en un mundo creado por mí, en mil paranollas que se me pasan en ese momento por la cabeza y así. En los cambios de clase me excluyo, me excluyo yo sola, no me hace gracia ni que pinten gilipolleces en la pizarra, ni que vuelen estuches, ni nada, me quedo sentada en mi mesa y rara vez me levanto a hablar con alguien. En el recreo me voy con mis amigas, pero hablo con todo el patio, y saludo a la gente, y me hago la simpática, y sonrío, y pongo caras de asco y así. Pero no hay día en el que alguien me recuerde mi forma de escribir por twitter, me pida explicación por algún comentario que he hecho por ahí o cualquier cosa de ese tipo. Yo en mi colegio para la gente soy la "biliver" rara que está loca y escribe gilipolleces por twitter, y yo para esa gente, cada vez que me lo dicen, tengo esta frase que salta como que automáticamente, "Si no te gusta, te jodes, y si no, pos' unfollow que te crió, anda que los cojones" y así siempre. Pero bueno, aún así es la primera cosa que echan en cara en una pelea, "como la cago por twitter" pero vamos, ya ves tú lo que me afecta a mí eso... El caso es que odio mi colegio, odio a la gente de allí y la verdad, hace no mucho, un sudamericano puso una granada así porque así, no me hubiese importado que hubiese explotado, la verdad.

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